domingo, 28 de noviembre de 2021

 ¿QUIÉN TE HACE SUFRIR?

Este es un ensayo de Viktor Franklneurólogo, psiquiatra, sobreviviente del holocausto y el fundador de la disciplina; que conocemos hoy como Logoterapia.

No eres tú, soy yo...

¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima? ¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla tu vida?...

¿Tus padres? ¿Tu pareja? ¿Un antiguo amor? ¿Tu suegra? ¿Tu jefe?...

Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables. Probablemente sea lo más fácil. De hecho solo es cuestión de pensar un poco e ir nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que te mereces, te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida, dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no entiendes.

Pero, ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que tú le permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.

Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede ser un gran reto, pero no es tan complicado como parece. Se vuelve mucho más sencillo cuando comprendemos que lo que está en juego es nuestra propia felicidad. Y definitivamente el peor lugar para colocarla es en la mente del otro, en sus pensamientos, comentarios o decisiones.

Cada día estoy más convencido de que el hombre sufre no por lo que le pasa, sino por lo que interpreta. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta a preguntas que taladran nuestra mente como: ¿Por qué no me llamó? ¿No piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué hizo lo que más me molesta? ¿Por qué se me quedó viendo feo? Y muchas otras que por razones de espacio voy a omitir.

No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros.

Si lo quisieras ver de forma más gráfica, es como si nos estuviéramos haciendo vudú voluntariamente, clavándonos las agujas cada vez que un tercero hace o deja de hacer algo que nos incomoda. Lo más curioso e injusto del asunto es que la gran mayoría de las personas que nos "lastimaron", siguen sus vidas como si nada hubiera pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el teatro que estás viviendo en tu mente.

Un claro ejemplo de la enorme dependencia que podemos llegar a tener con otra persona es cuando hace algunos años alguien me dijo:

"Necesito que Enrique me diga que me quiere aunque yo sepa que es mentira. Solo quiero escucharlo de su boca y que me visite de vez en cuando aunque yo sé que tiene otra familia; te lo prometo que ya con eso puedo ser feliz y me conformo, pero si no lo hace... siento que me muero".

¡Wow! Yo me quedé de a cuatro, ¿realmente esa será la auténtica felicidad? ¿No será un martirio constante que alguien se la pase decidiendo nuestro estado de ánimo y bienestar? Querer obligar a otra persona a sentir lo que no siente... ¿no será un calvario voluntario para nosotros?

No podemos pasarnos la vida cediendo el poder a alguien más, porque terminamos dependiendo de elecciones de otros, convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones.

Las frases que normalmente se dicen los enamorados como: "Mi amor, me haces tan feliz", "sin ti me muero", "no puedo pasar la vida sin ti", son completamente irreales y falsas. No porque esté en contra del amor, al contrario, me considero una persona bastante apasionada y romántica, sino porque realmente ninguna otra persona (hasta donde yo tengo entendido) tiene la capacidad de entrar en tu mente, modificar tus procesos bioquímicos y hacerte feliz o hacer que tu corazón deje de latir.

Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede.

La siguiente vez que pienses que alguien te lastima, te hace sufrir o controla tu vida, recuerda: No es él, no es ella... eres tú quien lo permite y está en tus manos volver a recuperar el control.

"Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: La última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino".

Viktor Frankl






viernes, 22 de noviembre de 2019


CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD Y LA EXPERIENCIA CONSCIENTE



Existe una teoría que llama la atención, la misma que se aleja de las leyes científicas tradicionales, sin embargo he decidido exponer el tema, se trata de la teoría SINTÉRGICA.

Esta teoría Sintérgica manifiesta que el campo neuronal actúa simultáneamente con la matriz pre-espacial, la misma que es denominada LATTICE, la interacción entre ambas originan la realidad perceptual, en otras palabras todo lo que percibimos con nuestros sentidos.

Es claro que esta teoría centra su atención en la fabricación de la realidad y al mismo tiempo la iniciación de la experiencia consciente.

Se considera a la lattice como una matriz multidimensional homogénea, además posee una vibración infinita donde toda la información se puede encontrar en cada uno de sus puntos, los cuales están compuestos por energías y otras formas de materia, permitiendo revelar cualquier manifestación de la realidad. Toda partícula básica como un electrón, protón o neutrón al ejecutarse una modificación especial en la lattice terminarán estas partículas apareciendo a la existencia constituyéndose como una sustancia independiente.

La lattice y la actividad neuronal forman un solo conjunto sirviendo la laticce de soporte al campo neuronal, como respuesta final queda la interacción de la actividad cerebral con la estructura de la lattice, siendo el cerebro el que interactúa con el esquema pre-espacial formando así la percepción del espacio de las cosas.

A todo esto juega un factor importante la vibración, ya que la información que se pueda contener será de acuerdo a la capacidad vibracional, una información con cierta cantidad de información contenida dependerá de las dimensiones que incluya, es el caso de la cantidad de una información de la tercera dimensión sería mayor que un punto unidimensional.

Se considera que el cerebro está constituido de 12 mil millones de neuronas, algo similar a las partículas elementales que se supone existen en todo el universo, estas neuronas igual que las partículas están interconectadas internamente, cuando el cerebro decodifica esta información puede al final configurar la realidad, el ser humano considera este proceso como un simple estímulo primario, algo que los defensores de la teoría Sintérgica niegan, se amparan en la interconexión del proceso neuronal con los puntos de lettice o las partículas teniendo como conclusión que somos nosotros quienes creamos la realidad, algo que personalmente comparto.

LA EXPERIENCIA CONSCIENTE


Considero que las creencias inclinadas al fanatismo quitan libertad para que las personas investiguen y se llenen de nuevos conocimientos, justamente entre los datos de esta teoría y su autor Jacobo Grinberg manifiesta este hecho, aduciendo además que se debe tener algún grado de escepticismo en algunas ideas, permitiendo a la persona ser más crítica y con mente abierta sobre diferentes fenómenos que se encierran en la ciencia.

La mente humana es la que crea el concepto de descripción del Universo, sin embargo la consideramos limitada en algún punto, por ende será imposible nunca entender la magnitud, lo infinito que el Universo representa ante nosotros como especie, de esta manera el ser humano no encuentra el entendimiento a su consciencia y a su propia experiencia.

El modelo teórico Sintérgico indica que uno atributo de la lattice del espacio tiempo es justamente al consciencia, siendo esta primordial, sobre todo en las experiencias subjetivas, no tiene nada que ver con lo material, ni con el sistema nervioso central o con el factor externo del espacio – tiempo, la ejecución de la interacción dada en la zona liminal del campo neuronal y la lattice constituirá como producto final la experiencia.

Cada punto de la lattice está constituido por la totalidad, con esta idea cada experiencia sería una totalidad, en que se podría traducir en que las imágenes se ven a sí mismas, la percepción se siente a sí misma y el sonido se oye a sí mismo.

En lo expuesto en esta entrega sobre la teoría Sintérgica dejo en manifiesto que es un resumen de dicha información, además con criterios personales que cada lector tomará sus propias conclusiones sobre este tema.

Realizado por: Gabriel Romero R.

Fuentes citadas:
Jacobo Grinberg, La teoría sintérgica, INPEC, 1991)

jueves, 9 de mayo de 2019

¿Qué se siente cuando una persona está hipnotizada?



En estado hipnótico se puede observar una serie de cambios físicos, emocionales y perceptivos, por lo general asociados al estado hipnótico. Sin embargo se debe aclarar que no hay una sensación o sentimiento “específicamente hipnótico”, ya que se trata de un fenómeno subjetivo.

Este fenómeno varía en la misma persona en las diferentes ocasiones que lo experimenta y esto dependiendo de muchas variables que envuelven de diario vivir de la persona. Con estos antecedentes es imposible establecer un patrón que pueda aplicarse a todas las personas.

La hipnosis es un fenómeno natural, a continuación se presentan una serie de sensaciones asociadas a la hipnosis, ya que por lo general son experimentadas diariamente, sobre todo cuando una persona sueña despierto, mira una película o medita.

Es algo parecido a soñar pero sin perder en ningún momento la conciencia de lo que ocurre a nuestro alrededor dejándose llevar a un viaje interior con el poder de la imaginación.

Por lo tanto la lista que sigue es lo que “puedes” sentir. Lo que sucede a muchas personas cuando experimentan la hipnosis. No busques cada una de estas sensaciones o características en ti. Ninguna de ellas es dañina y en general resultan muy placenteras.

Si percibes algunas de ellas es suficiente para constatar que estás disfrutando de la hipnosis.


Indicadores observables del estado hipnótico.



Intensa relajación física: muchas personas se relajan tanto que su cabeza “cae” hacia adelante o a un lado. La relajación de los músculos faciales es tan evidente que cambia el tono muscular y a veces la boca se abre como al dormir. A veces las personas están tan relajadas que literalmente “les cae la baba” o alguna lágrima sin ser conscientes de ello.

Relativa inmovilidad: en estado hipnótico las personas tienden a quedar inmóviles y mantienen la misma posición largos períodos de tiempo. Esta inmovilidad es a veces interrumpida por ligeros movimientos inconscientes en la cara, los dedos o las piernas producidos al relajarse los músculos.

Sensación de pesadez o ligereza: La mayoría de las personas experimentan una sensación de pesadez especialmente en las piernas y brazos. Manifiestan sentirse como si se hundieran en la cama o el sofá en el que están. Paradójicamente otros se sienten muy ligeros como si estuvieran flotando en una nube. A veces una mano o el brazo flotan espontáneamente o al sugerir que se vuelven ligeros.

Respiración más lenta, profunda y equilibrada: la respiración se vuelve más pausada y diafragmática propiciando aún más la relajación.

Cosquilleo: muchas personas experimentan un agradable cosquilleo en las manos y los pies. A veces esta sensación se extiende a la cara y otras partes del cuerpo.

Rubor facial: aunque no sea observable para la persona el cambio del tono muscular y la circulación sanguínea provoca que la tonalidad de la piel se vuelva más rosácea u oscura.

Picor: al producirse este rubor provocado por la dilatación de los capilares algunas personas experimentan una sensación de picor especialmente en la cara. Algo parecido a la sensación que experimentamos cuando tenemos sueño.

Necesidad de tragar saliva: se produce porque la hipnosis activa el sistema nervioso parasimpático. Al hacerlo el cuerpo se prepara para hacer la digestión y empieza a generar saliva. También por esta razón se producen sonidos abdominales tan característicos de la hipnosis.

Distorsión temporal: la mayoría de las personas creen que han pasado 20 minutos en estado hipnótico cuando en realidad han sido 40 o más. Es menos frecuente pero también se produce el efecto inverso y el tiempo se alarga. Es algo parecido al efecto que se produce al soñar.

Cambios en la percepción corporal: sorprendentemente algunas personas notan como sus miembros se alargan o determinadas partes de su cuerpo se hacen más grandes. A veces la percepción del cuerpo desaparece. Esto no suele generar malestar o preocupación sino más bien cierta sorpresa o diversión. Se acepta como algo normal dentro de lo que se llama “lógica del trance”.

Emotividad: las emociones tanto las positivas como las negativas son más intensas en estado hipnótico. Esto no tiene que generarte preocupación. Si conectas con recuerdos traumáticos en hipnosis volverás a experimentarlos pero cualquier hipnotista experimentado será capaz de guiarte durante la sesión. De manera que no te perturben y además tengas la oportunidad de liberarte de ellos con seguridad y sanar.

Focalización: la hipnosis permite un grado extraordinario de focalización en un pensamiento o idea. Normalmente siguiendo la voz del hipnotista.

Sugestionabilidad: este es uno de los rasgos característicos de la hipnosis. Las personas en hipnosis aceptan las sugestiones para el cambio con más facilidad. Por supuesto aceptarán solo aquellas que estén de acuerdo con su sistema de valores y que puedan generar un cambio siempre en sentido positivo. Sugestionabilidad no es credulidad.

Experiencias místicas o sobrenaturales: Algunas personas tienen visiones extrañas o ven luces con colores y formas hermosas. Otras tienen experiencias místicas o sobrenaturales y experimentan reencarnaciones. Establecer si estas experiencias son o no reales dependerá del sistema de creencias personal. Lo que sí es evidente es que la hipnosis nos pone en contacto con el mundo de la imaginación, el deseo, la fantasía y los sueños.

Conciencia de que “algo” ha pasado: normalmente al salir del estado hipnótico las personas experimentan una sensación de que han comprendido algo o experimentado un estado muy peculiar. Un “estado alterado de conciencia” que no saben definir o describir pero que les ha resultado muy grato, revelador y sin saber cómo o porqué transformador.


Otros indicadores que la persona no puede percibir.



Movimientos REM de los ojos: para algunas personas la hipnosis y el sueño REM son la misma cosa. El hecho de que a menudo se produzcan estos movimientos rápidos de los ojos en hipnosis y cuando soñamos vendría a corroborarlo.

Ritmo cardíaco: el ritmo cardíaco y la tensión arterial descienden notablemente en estado hipnótico.

Cambio en las ondas cerebrales: las ondas cerebrales cambian en estado hipnótico y pasan de las habituales “alfa” a “beta” o “theta” que son más lentas e intensas.

Reflejos palpalebrales rápidos: al entrar en hipnosis algunas personas mueven rápidamente sus párpados sin ser conscientes de ello.


De nuevo repetir que es simplemente una lista de las señales más evidentes y frecuentes del estado hipnótico. Es imposible describir la complejidad y riqueza de las sensaciones asociadas a la hipnosis.

Igualmente si percibes otro tipo de sensaciones que no han sido mencionadas es perfectamente normal. Cada persona es única y su experiencia de la hipnosis tanto física como psicológica es diferente.

Lo mejor que puedes hacer es relajarte, cerrar los ojos y dejar que tu reacción natural a la hipnosis se produzca.

Es un viaje relajante y agradable al interior de tu mente. Te permite apartarte de las dificultades y agitación de la vida para explorar nuevas realidades, aprender y cambiar. Siempre en sentido positivo.

viernes, 30 de noviembre de 2018

TRASTORNOS DE ANSIEDAD





La ansiedad y la preocupación que se presenta de manera excesiva y constante presentan características muy difíciles de controlar, además perjudican en las actividades diarias, muchas veces estas constituyen ser parte de un trastorno de ansiedad generalizada.


Se da la posibilidad de padecer un trastorno de ansiedad generalizada desde la niñez o en la edad adulta. Por lo general el trastorno de ansiedad generalizada tiene síntomas similares a los del trastorno de pánico, el trastorno obsesivo compulsivo y otros tipos de ansiedad, pero al ser analizadas estas enfermedades presentan diferentes características.


Las personas que viven con trastorno de ansiedad generalizada se enfrentan a un desafío de largo plazo, generalmente, se produce junto con otros trastornos de ansiedad o emocionales. En la mayoría de los casos, el trastorno de ansiedad generalizada mejora con psicoterapia o medicamentos. También puede ser útil hacer cambios en el estilo de vida, aprender a hacer frente a desafíos o situaciones, hipnosis y técnicas de relajación.

Bibliografía usada:
* Mayo Clinic (2016)










viernes, 19 de octubre de 2018


MITOS DE LA HIPNOSIS
La Hipnosis en sí, se ha desarrollado bajo el acompañamiento de la denominada “hipnosis de espectáculo”, esto ha encaminado a una serie de mitos y creencias muy particulares y equívocas sobre la misma. De igual manera se la vincula con las “ciencias ocultas, esoterismo y parapsicología”, originando falsos conceptos sobre la misma y por ende el rechazo y miedo hacia este tema en muchas personas.
A continuación detallaré algunos mitos relacionados con la hipnosis, marcados por (Rafael Fenoy Castaño):
  • Una persona puede quedar enganchada en el proceso de hipnosis y no poder salir del estado de trance. Durante el proceso hipnótico, el paciente es completamente consciente de lo que ocurre a su alrededor y mantiene el control de la situación en todo momento, por lo que puede interrumpir el proceso cuando lo desee.
  • La hipnosis puede agravar problemas latentes del paciente. No existe evidencia científica que demuestre que esta herramienta pueda generar efectos colaterales o incrementar los problemas del demandante.
  • El proceso genera un estado similar al sueño. En realidad ocurre lo contrario, el paciente permanece despierto en todo momento. De hecho, es posible llegar a realizarse hipnosis con los ojos abiertos. Tal y como ocurre en la mayoría de los casos, cerrar los ojos para este proceso se realiza porque permite mejorar la concentración del paciente durante la hipnosis. Además, la evidencia demuestra que el hipnotizado participa activamente en su administración.
  • Mientras la persona se encuentra bajo hipnosis, pierde el control voluntario de sus acciones. Se ha demostrado que, a pesar de actuar de una forma más automática, el individuo mantiene su capacidad de decisión y control, pudiendo elegir entre seguir las sugerencias o indicaciones del hipnotizador o interrumpir el proceso.
  • El hipnotizador tiene un poder o habilidad especial. La investigación ha determinado que son muy pocas las habilidades que definen a un hipnotizador, que sería aquel que aplica las herramientas más adecuadas en el momento oportuno y que adapta dichas herramientas a las características de la persona y de la situación.
  • El terapeuta puede manipular las acciones del hipnotizado. Como se ha comentado, la persona permanece consciente y mantiene el control, por lo que puede tomar sus propias decisiones durante todo el proceso.
  • El paciente no recuerda lo que ha sucedido mientras estaba bajo hipnosis. Debido a que la persona es consciente del proceso, es capaz de recordar lo ocurrido durante el proceso.
  • La hipnosis puede ser peligrosa o generar graves consecuencias. No se han detectado casos en los que el hipnotizado sufra problemas físicos o psicológicos derivados del uso de esta herramienta.
  • La persona hipnotizada no puede falsear el relato de los acontecimientos vividos. La evidencia muestra que esta herramienta aumenta el recuerdo de material o experiencias vividas previamente, pero también de situaciones incorrectas o distorsionadas.
  • Puede generar reacciones inusuales y excepcionales durante el proceso hipnótico. También es falso; lo que realmente ocurre es que la persona puede experimentar diversos tipos de cambios o experiencias (sensoriales, perceptivas, cognitivas o de comportamiento).
Debemos manifestar y recordar que La hipnosis es un estado de conciencia donde el paciente siempre está atento a su entorno. En este estado la persona hará o dirá solo lo que él considere para mejorar su salud.

Este estado se caracteriza por ser de concentración focalizada, la persona no estará ni totalmente dormida, ni totalmente despierta, pudiendo reprogramarse de manera mas profunda para sanar y superar dolores del pasado.

La persona conservará su estado de elección y manifestar lo que mejor sea para la superación de miedos, además de cambios de conducta y alivio de dolencias.



Fuente: Rafael Fenoy Castaño

lunes, 8 de octubre de 2018


LA DEPRESIÓN


Según (Albrecht, 2007, p. 23), señala que la depresión es:

“El término médico hace referencia a un síndrome o conjunto de síntomas que afectan principalmente a la esfera afectiva: la tristeza patológica, el decaimiento, la irritabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento en el trabajo o limitar la actividad vital habitual.” (Albrecht, 2007, p. 23)

Al analizar esta apreciación sobre la depresión se puede manifestar que es un trastorno significativo en la actitud de los seres humanos, las mismas que pueden ser expresadas a través de la forma de actuar de los individuos.

Muchas veces se la confunde con el trastorno de ansiedad, la persona aquejada de depresión puede no vivenciar tristeza, sino pérdida de interés e incapacidad para disfrutar las diferentes actividades.

Sobre la causa y naturaleza de la depresión y otros trastornos psicológicos, Sigmund Freud manifestaba lo siguiente:

“Freud, pensaba que las fuerzas culturales reprimían los impulsos representados por el ello, el modo que la enfermedad era inducida por el ambiente en el que se desarrollaba el sujeto.” (González, 2004, p. 85).



HISTORIA DE LA DEPRESIÓN

La depresión a sus inicios era denominada melancolía, ya se la menciona en escritos y tratados médicos en la Antigüedad, a continuación citaremos los primeros en darles conceptos a este trastorno.

“El origen del término se encuentra, de hecho, en Hipócrates, aunque hay que esperar hasta el año 1725, cuando el británico Sir Richard Blackmore rebautiza el cuadro con el término actual de depresión.” (Stanley, 2007, p. 61)

Esta información indica que desde la antigua Grecia, ya se conocía sobre este mal, es algo natural en el ser humano, sin embargo en nuestra era contemporánea se tiene registro del siguiente dato:

“Hasta el nacimiento de la psiquiatría moderna, su origen y sus tratamientos alternan entre la magia y una terapia ambientalista de carácter empírico (dietas, paseos, música, etc.) pero, con el advenimiento de la Controversia de la biopsiquiatría y el despegue de la psicofarmacología, pasa a ser descrita como acaso una enfermedad más.” (Fundación española de Psiquiatría y Salud Mental, 2005, p. 4)

En cuanto a su etiología, el origen de la depresión es complejo, ya que su aparición influyen factores genéticos, biológicos y psicosociales.

Hay evidencias de alteraciones de los neurotransmisores, citoquinas y hormonas que parecen modular o influir de forma importante sobre la aparición y el curso de la enfermedad. La psiconeuroinmunología ha evidenciado trastornos en el eje hipotálamo – hipofisario – adrenal relacionados con los neurotransmisores, así como alteraciones inmunológicas asociadas a citoquinas en el trastorno depresivo mayor.



TIPOS DE DEPRESIÓN.

Los tres tipos más comunes de depresión son:

1.      Depresión severa o mayor se presenta con una combinación de síntomas que interfieren o disminuyen la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer. Es el no disfrutar de actividades que antes eran placenteras. Generalmente cuando se presenta es muy incapacitante y puede ser una sola vez o en varias ocasiones (Catholic Health System, 2005).

2.      La distimia, es un tipo de depresión de menor gravedad, presenta síntomas crónicos de menor afectación incapacitante pero sí interfiere con el buen funcionamiento y bienestar de la persona que la padece Catholic Health System, 2005).

3.      El trastorno bipolar, conocida también como enfermedad maniaco depresivo, se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo, rápidos o graduales del estado eufórico o ánimo elevado al depresivo o ánimo bajo. En la fase depresiva, la persona puede presentar uno, varios o todos los síntomas de la depresión mientras que en la fase maníaca puede presentar una gran cantidad de energía que se traduce en hiperactividad. En esta fase frecuentemente se ve afectado el pensamiento y el juicio de la persona. Este tipo de depresión no es tan frecuente como los otros dos casos (Catholic Health System, 2005).



SÍNTOMAS DE LA DEPRESIÓN.

Ciertos síntomas notorios y característicos son los presentados por personas que padecen de depresión, estos síntomas tienen una etapa de dos semanas como mínimo. Estos síntomas permiten identificar a la persona que sufre depresión.

Los más comunes en los adolescentes, sobre todo en la etapa puberal son:

·         Conducta negativista o claramente antisocial.
·         Hurtos
·         Agresividad
·         Consumo de alcohol y/o drogas
·         Deseos de marchar de casa
·         Sentimiento de con ser comprendido
·         Malhumor e irritabilidad
·         Desgane para cooperar en actividades familiares
·         Tendencia a recluirse en la propia habitación
·         Desinterés por el aseo personal
·         Dificultades escolares
·         Retraimiento social con hipersensibilidad; especial respuesta al rechazo en relaciones amorosas
·         Trastorno del estado de ánimo, desmoralización y falta de alegría.
·         Desinterés por cosas que antes le atraían.


TRATAMIENTO DE LA DEPRESIÓN
Existen diferentes prototipos de tratamientos que se pueden clasificar en cinco grandes grupos.

Ø  El tratatamiento famacológico.
Ø  Las hierbas medicinales.
Ø  La psicoterapia.
Ø  El tratamiento combinado (fármacos y psicoterapia)
Ø  Terapia electroconvulsionante (Anestesia ligera y descargas eléctricas)
Ø  Terapia con Hipnosis.